juulA través del tiempo ha existido la figura del Cuentacuentos como aquellas personas que sabían contar una historia, hacían vivir a los más pequeños las más variadas aventuras a través de sus palabras y gestos, y, sobre todo, traspasaban la sabiduría popular y nuestro acervo cultural de una generación a otra. Todos nosotros hemos disfrutado con este personaje, unas veces era nuestra abuela o abuelo, otras un tío o una vecina. Eran personas que se caracterizaban por saber multitud de historias y cuentos, por expresar de forma extraordinaria los gestos, el tono y las palabras, y transmitir con sencillez la “moraleja” por compleja que fuera Fueron persona que, a buen seguro, quedaron en nuestra más profunda consciencia.

Sin embargo, hoy día ha ido desapareciendo esa figura tan importante a causa de esta nueva sociedad tan frenética y especializada que tenemos a nuestro alrededor. Pero, sin ser ya tan cercana, aún podemos continuar la tradición de este personaje desde el Ayuntamiento, y con estas premisas hemos desarrollado el programa de Cuentacuentos.

Se hizo un casting para elegir a la persona que supiera transmitir de la mejor manera posible la historia, la emoción y los valores de nuestros cuentos populares, y de todos aquellos cuentos que pueden enriquecer nuestro acervo cultural, y a día de hoy se encuentra ya realizando su maravillos trabajo entre los más pequeños, tanto en la biblioteca como en la sala de exposiciones.

Sin embargo, esta reseña en el blog tiene como objetivo particular un cuento que me impactó especialmente, y que trata sobre el acoso escolar y la autoestima: Juul, de Grieg Meyer. Tanto es así que se ha organizado una exposición en la Sala de Exposiciones del Ayuntamiento con las figuras de madera que ilustran este cuento, que son una obra de arte en sí mismas.

Y es que Juul pone de manifiesto la crueldad de la que hacemos gala en multitud de ocasiones los seres humanos, unas veces por ignorancia, otras por simple maldad, y la falta de empatía con la que muchas veces nos conducimos en la vida. Porque no es cierto el dicho que “piedras y palos me hieren, las palabras no”, pues todos sabemos lo dolorosa que puede ser una palabra, sobre todo cuando nuestra personalidad está aún tierna, como ocurre en nuestra infancia.dinamizacion-cuento-de-jull-800x600

Debemos fomentar la empatía, identificarnos con los sentimientos de nuestros semejantes, entender que nuestras palabras pueden dañar tanto como las acciones… y también pueden hacer mucho bien. Os recomiendo la lectura del cuento de Juul, podéis seguir este enlace Juul, para leerlo online, y también os recomiendo la experiencia que Paco Abril desarrolló con el tema central de Juul, llamada Encuentro con Juul.

Como os digo, la exposición del cuento de Juul, algo que podría resulta poco significativo si lo comparamos con el desarrollo de infraestructuras y servicios en nuestra ciudad, es una de esas pequeñas actividades que reconfortan plenamente, y que uno desea transmitir a sus hijos. Todos queremos contribuir a que nos traten como nos gustaría que nos trataran, y desterrar los malos modos, la violencia y el insulto de nuestra vida.

Porque “Insultar es pegar con las palabras”…

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Noel López, Alcalde de Maracena

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